Morelia, Michoacán
En medio de la investigación federal que enfrenta Maru Campos, la gobernadora panista de Chihuahua, por la presunta injerencia de agentes norteamericanos en operaciones contra el narcotráfico en territorio mexicano, el Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, ataja de inmediato: ‘aquí no hay agentes de la CIA, del FBI ni la KGB…’
El primer gobernador morenista en la historia de la entidad, responde así ante la pregunta sobre cómo ve el proceso de Estados Unidos para imputar a políticos mexicanos, y destaca la buena relación que goza con embajadas y ejecutivos de empresas procedentes de ese país, que tienen sus inversiones en Michoacán.
“Tenemos una muy buena relación, estrecha, de respeto, de colaboración”, sostiene en la entrevista que concede a los periodistas Adán García, de Primera Plana MX; a Ignacio Martínez, de IMX, y a Julio Hernández, de La Ke’Buena.
En el cruce de preguntas y respuestas Bedolla habla del episodio más complicado que le ha tocado en estos cuatro años con nueve meses en el poder, así como del gobierno que heredará a quien lo sustituya en 2027, sea un hombre o la primera mujer gobernadora de la entidad.
– Michoacán era un estado de plantones, bloqueos, vías del ferrocarril cerradas, y parece que eso pasó de noche, pero ustedes provocaron el fin de eso – reflexiona Ignacio Martínez, al abrir el diálogo –
Rompimos una mala racha para Michoacán. Cuando llegamos al gobierno teníamos las vías del ferrocarril tomadas, tres meses que no le pagaban al magisterio, y era una constante porque las tomas del ferrocarril eran año con año, y eso tenía ya 20 o 25 años que se tomaban las vías que vienen del puerto de Lázaro Cárdenas con la intención de presionar, no solamente al Gobierno estatal, sino también al Gobierno federal, y el gran comercio que hace el puerto es fundamental para la economía del país.
¿Qué fue lo que hicimos? Implementamos una estrategia de cumplimiento al magisterio michoacano y ahora ya vamos a cumplir cuatro años con las vías del ferrocarril libres, y se logró porque les cumplimos a los maestros, les pagamos sus bonos, sus prestaciones de manera puntual en tarjeta de débito, ya no cheque.
Bueno, se llegaron a emitir cheques prácticamente en blanco, simulaban, se inventaban una firma y cobraban los cheques. Era un desastre y lo que hicimos fue ponerle orden, disciplina, transparencia, gobierno digital, y ahora vamos por el cuarto ciclo escolar completo (…) creo que eso es un gran avance. Michoacán debe vivir en otra dinámica de normalidad, porque lo que es normal en otro estado, en Michoacán no lo era; en Michoacán lo normal era el desorden, la corrupción y las tomas del ferrocarril, pero hemos avanzado.
– En ese camino de las movilizaciones, hubo maestros que se convirtieron en políticos, ¿cómo ve esa evolución)
Era parte también de la manifestación de sus inconformidades, que llevaba al magisterio a hacer mucha política, a dejar las aulas, a los paros permanentes y entonces incursionar al tema político, y ocurrió en su momento y, bueno, buscaron la vía política para intentar solucionar sus problemas, los conflictos que tenían con el gobierno y que se les cumpliera.
– Michoacán parecía condenado a no generar obra pública, ¿cómo se logró cambiar esa cara?
Teníamos un gobierno quebrado, es decir, Michoacán no estaba quebrado; estaba quebrado el gobierno por malos manejos y yo lo he dicho, hasta por falta de inteligencia, corruptos y tarugos, porque de verdad así fue.
– Perdón, ahí están Leonel y Lázaro…
El tema tiene que ver con cómo se administraba, ¿y qué hicimos?, una reingeniería del gobierno para captar más ingresos propios y una mejor administración de los recursos federales. Lo primero era establecer de cuánto era la deuda en Michoacán, no nada más la deuda bancaria, sino proveedores y terceros institucionales, y ascendía a casi 50 mil millones de pesos. Era una locura. Lo que hicimos fue comenzar a pagar esas deudas con ahorros y con buena administración. Al IMSS le debíamos 2 mil 600 millones de pesos; hoy no le debemos nada, se le pagó.
No nada más la infraestructura que podemos ver, sino es demostrarnos que el próximo gobierno, el próximo gobernador o gobernadora va a recibir un estado o una administración pública distinta a como yo la recibí: finanzas saneadas, liquidez, para poder proyectar y mantener el ritmo de infraestructura, de desarrollo que requiere Michoacán, porque yo hice una parte, pero falta todavía muchísimo, pero vamos a dejar las condiciones para que el próximo gobierno, gobernadora o gobernador, tenga esas condiciones de seguir en la ruta de la infraestructura y el desarrollo sin deuda, porque ya le puse candado a la deuda y ya el Congreso del Estado, con una iniciativa que mandé, aprobó que Michoacán ya no puede contratar deuda de largo plazo, ya está prohibido. Tlaxcala y Michoacán son los únicos estados del país que tienen ya por Constitución la prohibición de contratar deuda a largo plazo en Michoacán.
– ¿Cuál ha sido su episodio más complicado como gobernador, y el que mejor sabor de boca le ha dejado?
Lo más complicado fue cuando llegamos al gobierno y al tercer día le dije al secretario de Finanzas, Luis Navarro, ‘oye Luis ¿cuánto tenemos en las cuentas del gobierno para pagarles a los maestros?’ Y me dijo ‘tenemos 60 mil pesos, gobernador’. A los nueve días de que tomé posesión vino el presidente López Obrador y le mostré la catástrofe en que recibimos Michoacán y nos apoyó el presidente. No había forma de cerrar ese año. No teníamos ni para pagar el agua ni la luz de Casa Michoacán, menos para pagar nóminas. Ese fue el momento quizás más frustrante, de que vas iniciando y la situación está caótica en cuanto a las finanzas. Fue el momento más difícil, más complejo.
Uno de los momentos emocionantes fue la inauguración del Teleférico de Uruapan, demostrar que sí se puede, que sí podemos; demostrar que sí hay recursos, que hay ingenio, que sí hay capacidad para que Michoacán tenga infraestructura, tenga un trato digno y que tenemos cómo salir adelante y que Michoacán sí tiene la posibilidad de ser un estado líder en el país y que estamos a la altura de hacer obras que hacen en Monterrey, en Ciudad de México o en otras partes del mundo. Ese fue un momento emocionante. Más de 500 mil viajes se han realizado ya en el teleférico.
– ¿Cómo está viendo todo este proceso donde Estados Unidos busca indiciar a políticos mexicanos, y cómo está su relación con el vecino país?
Tenemos muy buena relación con la Embajada, tenemos contacto permanente con las empresas norteamericanas en Michoacán, con las empresas del puerto. Tenemos una muy buena relación, estrecha, de respeto, de colaboración. Aquí no hay agentes de la CIA, del FBI ni la KGB, no. No nos vayan a inventar luego que Vladimir Putin…
– ¿El gobernador tiene visa?
Sí, si tenemos visa, y tengo familiares en Estados Unidos como todos, migrantes en Arizona, en Los Ángeles. Tenemos paisanos, parientes, tíos y tías, primos que viven en Estados Unidos.