En caso de ser hallado culpable, Osmar, al ser menor de edad, no pasaría más de 5 años en internamiento
Redacción / La Voz de Michoacán
Morelia, Michoacán. El arma AR-15 con que Osmar, estudiante de 15 años que ultimó a dos maestras de la Preparatoria Antón Makarenko, en Lázaro Cárdenas, era propiedad de su padrastro y él la tomó de su domicilio, según Carlos Torres Piña.
La mañana de este miércoles, el fiscal General del Estado, Carlos Torres Piña, señaló en entrevista con Luis Cárdenas, para la cadena MVS Noticias, que el estudiante actualmente está bajo custodia de la Fiscalía en Morelia a efecto de rendir sus primeras declaraciones para la posterior primera audiencia, la cual se realizará a puerta cerrada por tratarse de un menor de edad.
A decir de Carlos Torres Piña, debido a la gravedad del caso, la Fiscalía ha decidido atraerlo a la capital michoacana para garantizar que el proceso se lleve con pulcritud.
Según las grabaciones de las cámaras de vigilancia de la preparatoria, Osmar llegó al plantel entre las 7:30 y 7:40 horas de ayer portando una funda para guitarra, donde llevaba oculto el rifle de asalto AR-15, el cual, según las primeras declaraciones del joven, sustrajo de su casa pues era propiedad de su padrastro, quien anteriormente se desempeñaba en una institución federal de seguridad, sin precisar si la Marina, el Ejército, Guardia Nacional o alguna otra. Aunque precisó que el arma no está registrada, por lo que es ilegal, posiblemente adquirida en el mercado negro. "Él menciona que su padrastro perteneció a una corporación de seguridad federal... refiere que el arma la toma de su domicilio", agregó.
Torres Piña también confirmó que no se trató de un altercado espontáneo, sino que fue una ejecución directa contra las maestras.
"Al cotejar los videos que obran ya en el expediente... sí fue un ataque directo. Él entra prácticamente a la institución y hace accionar el arma directo contra una de sus maestras que estaba de espaldas... posteriormente agrede a la segunda maestra que estaba posterior al mostrador donde trató de resguardarse", explicó el fiscal.
A decir de Torres Piña, una de las líneas de investigación que se siguen con más fuerza es la que gira en torno a su ambiente familiar y digital. Agregó que el estudiante ya había dado señales de alerta en plataformas digitales horas antes de cometer el doble homicidio. "Él subió a sus redes sociales personales algunos videos donde ya portaba esta arma... tenían nueve horas que habían corrido en sus redes". Por ello, las autoridades buscan el celular de Osmar para determinar si existió un agente externo que lo incitara a cometer el crimen.
Crimen mayor, castigo de menor
Pese a la brutalidad del ataque, la legislación vigente establece límites para las sentencias hacia menores de edad. Torres Piña señaló que, debido a su edad, Osmar no sería castigado como adulto, ya que la pena máxima para menores de 15 años es de hasta 3 años de internamiento, y para menores de 17 años es de hasta 5 años. Esto es minúsculo si se compara, por ejemplo, con una condena a un adulto que cometa feminicidio, que puede alcanzar hasta 50 año de cárcel.
"Es un tema que está en la ley donde garantiza ciertos derechos a la niñez... nosotros tenemos que buscar justo cómo ir acreditando las cosas para que en la audiencia tengamos los elementos para ejecutar estas órdenes de aprehensión", puntualizó el Torres Piña.