•Entre semáforos y acrobacias, Anastasia Carrillo convierte la calle en su escenario y sustento diario
Morelia, Michoacán a 21 de febrero de 2026. —En las calles de Morelia, algunos artistas urbanos buscan ganarse la vida mostrando su talento mientras la ciudad sigue su ritmo cotidiano. Anastasia Carrillo es una de ellas, una artista circense que combina destreza, danza y acrobacias para generar ingresos y se ha convertido en un rostro conocido en los semáforos de la ciudad.
“Una para economía, es parte de mis ingresos, el arte circense, principalmente como la rama del arte urbano es uno de mis principales ingresos, era artista urbano y y mi rama pues es artista circense”, comenta Anastasia.
Cada jornada inicia muy temprano, con la preparación física necesaria para sus rutinas. Además, busca el espacio adecuado donde mostrar su arte, considerando que cada semáforo representa un pequeño escenario donde el talento se encuentra con el público.
“Yo que utilizo más el turno de la mañana, tienes que llegar muy muy temprano otra lidiar con condiciones extremas. Anterior a eso, pues tienes que calentar, ganar el semáforo también, esa es una parte del folclore, es como que esté desocupado de algún artista o también de algún otro tipo de oficio, ¿no?”, explica.
El camino de Anastasia hacia el arte no fue lineal. Una estancia en la Ciudad de México la llevó a descubrir la danza y la música africana, y posteriormente el circo. Esta experiencia le permitió convertir un momento de dificultad económica en una oportunidad para desarrollar su creatividad y generar ingresos mientras perfecciona su oficio.
“Pasé una situación en la que yo tuve que ir a la Ciudad de México, entonces aprovechando mi estancia allá para surtir de nuevo mi negocio porque tuve una situación de pérdida de pérdida económica. Aproveché para tomar clases de danza y música africana porque aquí en Morelia son muy caros, entonces era como mi principal objetivo, pero las clases me quedaban muy lejos y empecé a aprender circo”, comparte.
Aunque su actividad le brinda libertad y expresión, Anastasia también enfrenta desafíos. Las opiniones encontradas de algunas personas y el acoso de repartidores y personal municipal son parte de las dificultades que debe superar cada día.
“La otra pues es también lidiar mucho con polos opuestos de la opinión de la gente, de la gente que opina que está mal, que sinceramente no tendría por qué generar una opinión en contra porque al final del día es mi libertad… y en cambio aquí pues se me toca bastante la parte religiosa, el acoso, principalmente del servicio de agua de los jardineros de ayuntamiento y de los repartidores. Eso es como un enfoque, así un específico”, añade.
Su historia refleja la realidad de quienes eligen la calle como escenario y sustento. Anastasia Carrillo demuestra que el talento y la resiliencia pueden florecer incluso en los lugares más inesperados, recordándonos que cada acto de arte urbano lleva consigo esfuerzo, creatividad y pasión.