En Morena Michoacán, en la lucha por la candidatura a la titularidad del Gobierno de Michoaçán, hoy a cargo del militante Alfredo Ramírez Bedolla, las aspirantes mujeres como son los casos de las integrantes del Gabinete del estado, las secretarias Gladyz Butanda Macias y Gabriela Molina Aguilar, así como la diputada local Fabiola Alanís Sámano, no se han posicionado como esperaban.
Y es que, hasta el momento, las encuestas políticas electorales indican que en los resultados promedio de las mismas están distantes del primer y segundo lugar, ostentado por sus compañeros el senador Raúl Morón Orozco y el fiscal Carlos Torres Piña, respectivamente, de ahí que se hace necesario implementar una opción que evite un mayor rezado en la carrera hacia dicha candidatura morenista.
Lo anterior pese a que en un gran número de esos sondeos de opinión ciudadana, por no decir una gran mayoría, no se enmarcan los nombres de otras de sus compañeras en Morena, como la senadora Celete Ascencio Ortega y la legisladora local Giulianna Bugarini Torres, quienes no se observan activar señales serias dirigidas a buscar la candidatura mencionada, manteniendo un perfil muy bajo.
Una alternativa es que de todas las aspirantes morenistas al Solio de Ocampo, al Gobierno de Michoacán, realicen un acuerdo para que la mejor posicionada y/o el mejor perfil sea la que busque la candidatura hacia ese cargo, una sola, y dejen de atomizar, dispersar, dividir, las simpatías políticas electorales, aunque ciertamente, no son los tiempos oportunos para cabildear y acordar una decisión de ese tipo.
Para empezar se tiene que dejar pasar los resultados de la primera encuesta sobre el tema de su dirigencia nacional partidista, dejar pasar el mundial del futbol y tomar esa determinación, algo difícil, pero no imposible, lo cual, en forma evidente, no quiere decir que la designada vaya a ganar la candidatura, pero podría estar en la lucha mejor posicionado y negociar espacios para ella y sus declinantes. Veremos.