En medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, los ataques han comenzado a impactar infraestructuras hídiricas estratégicas. Bombardeos contra plantas desalinizadoras han puesto en riesgo el suministro de agua potable para millones de personas.
Autoridades locales de Baréin confirmaron que este domingo una planta desalinizadora sufrió un ataque con drones iraníes. Aunque las agresiones han sido limitadas, el hecho ha generado preocupación por las posibles repercusiones para la infraestructura hídrica de la región.
Esther Crauser-Delbourg, economista especializada en agua, señaló que “el primero que se atreva a atacar el agua desencadenará una guerra mucho más devastadora que la actual”. Ya que las plantas desaladoras ejerce un propósito fundamental para la econmía y el consumo del agua potable; sobre todo para una de las zonas más áridas del mundo, donde la disponibilidad del agua es mucho menor que en todo del mundo, según el Banco Mundial.
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La vulnerabilidad de estas plantas es tan grande que ataques indirectos podrían afectarlas, pues dejan de funcionar o tienen problemas para producir agua si se corta la electricidad o si el mar se contamina por derrames masivos de petróleo. Recordemos que las agresiones en el conflicto ya han afectado este tipo de áreas.
Philippe Bourdeaux, director de la zona África/Oriente Medio de la empresa francesa Veolia, mencionó que “Evidentemente, los acontecimientos recientes nos hacen estar muy atentos. Seguimos muy de cerca la situación de las instalaciones”, detalló que “en algunos países, las autoridades han colocado baterías de misiles alrededor de las plantas más grandes, frente a la amenaza de drones o misiles”.
La prolongación de estos tipos de ataques pueden desencadenar consecuencias severas para la población, pues se enfrentarían a la distribución limitada de bienes, recursos y servicios escasos o a la emigración de las personas. Además, darían lugar a multiples daños en la economía, el turismo, la industria y los centros de datos, cuyo consumo de agua para su refrigeración es considerable.
Fuente: France 24