Al igual que Marcos Vargas en Canaima, el espíritu amenazante de la selva, el fluir de la historia a través de ríos como el Orinoco.

Gustavo Ogarrio

A partir de la lectura de la novela Canaima, del escritor venezolano Rómulo Gallegos, Françoise Perus nos revela que ese paisaje del fluir del río Orinoco es también testigo de la historia y mito en relación a la tragedia del descubrimiento y conquista inconclusos, lo que problematiza a través de la ficción una de las contradicciones más importantes para entender América Latina: la herencia colonial todavía actuante en las sociedades latinoamericanas que tiene a las metrópolis y/o potencias como modelo de civilización, la violencia con la que se formaron los Estados nacionales; la heterogeneidad estructural de países como Venezuela narrada en clave trágica, “en donde la formación del Estado nación es relativamente tardía y subordinada la articulación de la economía a la dinámica del mercado internacional”. Lo que Canaima llega a incorporar en su poética es una imagen compleja de las comunidades, indígenas y afrodescendientes, que habitaban el delta del Orinoco y que en esos momentos (1935) rompía con el tipo de representaciones narrativas con perspectiva oligárquica, el conflicto romántico o costumbrista entre poderes terratenientes, por ejemplo. Seguramente la novela del realismo social es insuficiente para comprender la actualidad de nuestras sociedades y países, pero hay en ella ciertas figuras narrativas que nos pueden ayudar en el proceso del “aprendizaje del horror”: vamos a enfrentar al embate imperialista actual con nuestras propias contradicciones a cuestas, con el desafío de articular de la mejor manera posible esa heterogeneidad estructural; “la variedad infinita, lo abrumador de lo múltiple”, “el mundo abismal” en el cauce palpitante y discordante de la vida en América Latina. Al igual que Marcos Vargas en Canaima, el espíritu amenazante de la selva, el fluir de la historia a través de ríos como el Orinoco, nos dará la oportunidad de recorrer ese mito circular de la búsqueda de nosotros mismos.