- Con más de 100 acciones y una inversión superior a 57 mil millones de pesos, la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum requiere unidad, cercanía y coordinación para llegar a cada región
Morelia, Michoacán, a 25 de agosto de 2026.- El Plan Michoacán por la Paz y la Justicia representa una oportunidad histórica para transformar las condiciones sociales, económicas y de seguridad del estado, por lo que el principal desafío ahora es unir capacidades y trabajar desde el territorio para convertir sus más de 100 acciones en resultados concretos para las familias, afirmó Fabiola Alanís.
La doctora en Ciencias Sociales refrendó su respaldo absoluto a la presidenta Claudia Sheinbaum y destacó que la decisión de destinar más de 57 mil millones de pesos al estado demuestra la dimensión del compromiso del Gobierno de México con Michoacán.
“Tenemos una Presidenta que está mirando a Michoacán y que ha puesto recursos, proyectos y una estrategia integral para atender sus grandes desafíos. Nuestra responsabilidad es acompañarla y hacer que cada una de esas acciones llegue a donde tiene que llegar: a las comunidades, a las familias y a quienes todos los días hacen crecer nuestro estado”, afirmó.
Fabiola Alanís sostuvo que el Plan Michoacán debe entenderse como una estrategia que vincula seguridad, bienestar y desarrollo, porque no puede existir paz duradera sin oportunidades, ni prosperidad si las familias viven con miedo.
Por ello, planteó fortalecer la coordinación entre los gobiernos federal y estatal, municipios, comunidades y sectores sociales y productivos.
“La seguridad se construye coordinadamente. Se necesita inteligencia, presencia institucional y capacidad de investigación, pero también empleo, educación, infraestructura y oportunidades. Esa es la visión integral que plantea la Presidenta y que debemos llevar a cada región de Michoacán”, expresó.
La fundadora de Morena señaló que esta visión debe complementarse con una alianza permanente con quienes generan riqueza y empleo en el estado: productores del campo, empresarios, comerciantes, transportistas, constructores y pequeñas y medianas empresas.
En ese sentido, sostuvo que la prosperidad compartida debe convertirse en uno de los grandes objetivos de la nueva etapa de la Transformación.
“Prosperidad compartida significa que al productor le vaya bien, al empresario le vaya bien y al trabajador también. Necesitamos un Michoacán donde invertir, producir y generar empleos sea cada vez más sencillo, y donde ese crecimiento se traduzca en bienestar para las familias”, afirmó.
Alanís destacó que su recorrido permanente por comunidades, barrios y sectores productivos tiene precisamente ese propósito: escuchar las necesidades de la población, articular propuestas y mantener al movimiento cerca de la gente.
“La unidad no se construye desde un escritorio. Se construye caminando, escuchando y poniendo en común las necesidades de nuestro pueblo. Eso es lo que hemos hecho y eso es lo que necesitamos para esta nueva etapa: un movimiento unido, cercano y capaz de articular a Michoacán”, señaló.
Finalmente, sostuvo que el momento exige una visión de Estado y no intereses particulares, porque la magnitud del Plan Michoacán requiere coordinación, organización y capacidad para sumar a todos los sectores.
“El Plan Michoacán nos da una ruta y una oportunidad extraordinaria. Ahora necesitamos unidad para recorrerla, capacidad para coordinarla y cercanía para hacerla realidad. Desde Michoacán vamos a respaldar a nuestra Presidenta y a trabajar para que esta transformación llegue a todos”, concluyó.