Viajar en grupo es todo un arte, poner en práctica el buen entendimiento o el respecto son claves para el éxito en cada uno de los destinos
Rita Gironès, colaboradora La Voz de Michoacán
Morelia, Michoacán. - ¿Por qué bailan los bereberes? ¿Es un pilar de identidad cultural el arroz en China? ¿Lavan todavía en el río Mekong las mujeres vietnamitas? Escuchando a Carlos Boto, portugués de nacimiento y mexicano de corazón, te dan ganas de explorar sus hojas de ruta a detalle.
La curiosidad por el mundo y el deseo de conocer nuevas culturas lo llevaron a una dedicación tan pretérita como actual: el sueño humano de viajar representa un anhelo profundo de conocimiento y liberación. Acompañar grupos, facilitar su convivencia y descubrir los rincones más atrayentes del planeta es, en definitiva, una manera de explorar aquello que somos. Otras formas de vida insisten en ser descubiertas y algunas personas nacieron para acompañarnos en esa revelación.
Caprichos de la vida, empezó estudiando Bellas Artes dada su habilidad artística, pero pronto se encaminó a nuevos trazos profesionales: dibujar destinos y llenar de color el sueño de muchos andariegos. Desde 2011 organiza grupos de viajeros junto a Gabriela, su esposa y cómplice de aventuras. Ambos recorrieron el mundo para seleccionar los destinos más alucinantes y poder ofrecer experiencias personales y en grupo. Todo hasta el punto de sumar 20 viajes distintos con algunos trotamundos. Viajar con ellos incluye desde el acompañamiento logístico hasta el goce in situ del itinerario.
Carlos se crio con su abuela hasta los 5 años, una mujer extremadamente culta que le contaba historias maravillosas sobre viajes y monarquías. Ella fue quien despertó su emoción por conocer otros lares y a sus habitantes. En 2018, el diestro portugués fue condecorado por el Presidente de la República de la Orden Honorífica Portuguesa que le confirió en, palabras exactas, el grado de Caballero de la Orden de Infante Don Enrique.
Sin duda, la organización de un viaje colectivo son palabras mayores. Viajar en grupo es todo un arte, poner en práctica el buen entendimiento o el respecto son claves para el éxito en cada uno de los destinos. Generalmente, comenta, son muy cuidadosos en los pequeños detalles para que esto suceda. Se trata de buscar formas de afinidad… ¡como en la vida misma! Cada persona es un mundo, es una individualidad. No olvidemos la máxima: “Si quieres conocer a una persona, viaja con ella:”
La convivencia diaria o los imprevistos durante un viaje revelan nuestras virtudes y defectos. Pero sin duda son la oportunidad de un tiempo precioso para convivir y lograr una gran experiencia personal y colectiva. Próxima estación: el interior de China, Macao y Hong Kong. ¿Listos para zarpar?
¿Cuál ha sido el viaje de tu vida?
Mi primer viaje fue cuando salí de Lisboa y crucé el Tajo, al otro lado del río. A los veinte pocos años, hice durante 4 años el servicio militar y puedo decir que
Te diré que el viaje de mi vida yo no lo pagué, ¡me pagaron por hacerlo! En ese momento, Portugal tenía una guerra colonial, entonces hice primero 2 años de servicio militar obligatorio en mi país y después me mandaron otros 2 años a Timor Leste, en Indonesia. ¡40 días en barco para llegar allí! Junto a la gente que me ayudaba en el ejército, construí mi propia cabaña donde vivía y dormía. Durante varios meses aprendí y hablé tetum, el dialecto local. Imagínate, yo era un muchacho de 22 o 23 años, que la única cosa que había hecho era estudiar y trabajar, aprendí tanto… Aprendí a convivir con la gente, aprendí que todos somos iguales, que no hay color, que todos tenemos los mismos sentimientos, que la sangre de todos es roja… Los muchachos que me ayudaban, me ayudaron muchísimo. Hubo un momento en que no había nadie más que fuera blanco, entonces allí todos éramos iguales. Quizás yo podía tener más responsabilidades en algunas cosas, pero en otras eran ellos fueron los que me enseñaron.
No fue un viaje de turismo, sino el viaje que más significó para mí, porque fue un cambio completo en todos los sentidos: en la propia vida, en mi visión del mundo, en salir por primera vez de mi país…
¿Qué país o qué cultura que no conoces te encantaría conocer?
En esta vida uno conoce muchas cosas superficialmente. Sabemos todo lo que pasa, pero pocas veces podemos profundizar. Las culturas orientales me llaman mucho la atención y todas las veces que he tenido la oportunidad de ir (ya fui 4 veces a la India, viví en Indonesia, ya fui a China…), pero hubo un momento de mi vida que pensé vivir en el interior de África.
¿En qué medida preparas un viaje? ¿Compartes tus descubrimientos del lugar o esperas que los viajeros se sorprendan una vez estando allí?
Generalmente, y desde hace años, hacemos reuniones periódicas para informar previamente del viaje, pero actualmente me doy a la tarea de elaborar boletines informativos bastante completos para nuestros clientes. No solamente señalo los lugares que se verán, sino trato de detallar un poco la parte política, social, religiosa o gastronómica del país al que viajaremos.
¿Eres valiente y pruebas la gastronomía local de los lugares a donde viajas?
Sí, por supuesto. Trato de sugerir lo que deben o no probar. Hay gente muy aventada que llega a un mercado y come de todo con los riesgos que eso supone, principalmente de sanidad o de alimentos no cocinados, ¡teniendo en cuenta que el resto del viaje puedes sentirte mal! Son cosas que hay que tomar en cuenta, importantísimo el agua, por ejemplo. Pero soy cuidadoso y siempre pruebo la comida local, porque entiendo que es una parte del aprendizaje de la cultura de otro país.
Cuéntanos algo imprescindible que te llevas cuando vas de viaje.
Nunca me deshago de mis pulseras, también siempre llevo un libro conmigo. Soy muy espiritual, pero tengo una gran cantidad de amuletos… soy un poco supersticioso.
Dinos un lugar que ya conoces y te gustaría regresar.
Por mi trabajo, evidentemente Indonesia. Pero déjame contarte que viví 5 años en Inglaterra, también viví 5 años en Argentina y viví en Alemania, y en Brasil viví 8 años… Pasaba gran parte de mi tiempo por trabajo en Portugal y gran parte viajando en EEUU. Me resulta muy difícil responder. La verdad es que Europa me atrae mucho desde siempre. No hablo del aspecto cultural, sino la forma de sociedad, sobre todo del norte de Europa: Noruega, Suecia…
¿Qué esperas de un viaje?
Verás, yo empecé a dedicarme a esto el día 1 de noviembre del año 69. Ese fue el primer día que empecé a trabajar en el ámbito turístico. Por lo tanto, ¡estoy por cumplir 57 años trabajando para esta profesión! Y honestamente, espero seguir conociendo otras culturas con el fin de comprender mejor el mundo que vivimos. La expectativa es pasarlo bien, de acuerdo, es conocer, pero, en el fondo espero de un viaje que los demás lleguen contentos y se lo hayan pasado muy bien. Que regresen con esa emoción que les intentamos transmitir.
¿Cuál es tu próximo viaje, Carlos?
Esta vez será un itinerario por el interior de China y llegaremos hasta Corea. Ya estoy preparando todo el boletín: Hong Kong, Macao (colonia portuguesa durante más de 400 años), Shanghai, … y después nos vamos a Corea, Busan. La cultura asiática me parece realmente fascinante y vamos a descubrirla.