El Festival ALT proyecta documentales en la Ciudad de México para abrir el diálogo social y contrarrestar la cartelera comercial.
Cine LGTBIQ+. El cine de la diversidad no es una moda a la que se le hagan “concesiones especiales”. Por el contrario, se trata de una herramienta para “sensibilizar a toda una sociedad heteronormada” a través de festivales como ALT. Este es el primero en Latinoamérica dedicado a proyectar documentales enfocados en estas temáticas, aseguró la directora mexicana Ana Bárcenas —madre de Leo, una persona transmasculina— al defender el Cine LGTBIQ+.
Al rodar ‘En camino a Leo’ (2025), la historia en la que su hijo transiciona hacia una identidad masculina, supo que la distribución sería un reto. Primero porque era un documental. Segundo porque abordaba una temática de diversidad. El tercero consistía en que se enfrentaría, como todo el cine mexicano, a la cartelera de películas extranjeras, las más taquilleras en México.
“Tenemos una competencia bastante desigual con el cine extranjero, especialmente con el estadounidense. No hay manera de competir contra esa máquina mercadológica. Por eso la tarea de los festivales se vuelve crucial para dar a conocer el Cine LGTBIQ+ que también tiene sus audiencias”, subrayó.
De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine), los últimos resultados de la taquilla del 21 al 24 de mayo posicionan en los primeros tres lugares a producciones norteamericanas. Destacan ‘Star Wars: The Mandalorian and Grogu’, ‘Michael’ (la película del rey del pop) y ‘El diablo viste a la moda 2’, que lleva un mes en cartelera.
Por ello, la tercera edición del Festival Alt, que se celebrará hasta el 31 de mayo, busca ser ese espacio único en la región para el documental de la diversidad. El encuentro contará con la proyección de proyectos de origen nacional, pero también de Europa y Asia.
En la lista de la programación en la Ciudad de México se incluyen títulos como ‘The Last Year of Darkness’ (China), ‘Lo que hacíamos en las sombras’ (España), ‘Cassandro, el Exótico!’ (México y Francia), ‘Paradise’ (Corea del Sur), ‘Two Travelling Aunties’ (Singapur), ‘Amantes del cielo’ (Argentina), y la cinta de Bárcenas que cierra la muestra de Cine LGTBIQ+.
El poder del documental
A diferencia de contenidos “más ficcionados” y “mainstream” de películas o series como ‘Euphoria’, el cine documental permite “tender un puente de conversación entre las personas”. La realizadora argumenta que esto ocurre porque no es solo una “puesta en escena”, sino una “verdad personal”.
“Los documentales tienen esa sensibilidad por desvelarnos cosas que están muy próximas a nosotras, pero que no las habíamos visto”, reseña Bárcenas. La cineasta también está especializada en el uso del cine documental como método terapéutico.
También destaca el cine documental enfocado en la diversidad como una vía para romper con “el medio cultural tóxico”. Este entorno impone un discurso hegemónico según el cual “las personas solo tienen que ser de una sola manera”.
“A mí lo mejor que me puede pasar es que a los 20 minutos se les olvide la película y el público empiece a hablar entre sí”, relata la realizadora. Para ella, la conversación en una sala de cine es el inicio de un diálogo sobre los propios prejuicios.
En México existen 14 festivales de cine dedicados a temáticas de diversidad sexual y a la comunidad. Cada uno ocupa un lugar crucial en la difusión de los títulos de su programación. La urgencia aumenta ya que la nueva Ley de Cine, publicada el 22 de mayo de 2026, sigue siendo “letra muerta” para las producciones de Cine LGTBIQ+.
Redacción / La Voz de Michoacán