Morelia, Michoacán
La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) ha logrado judicializar 18 carpetas de investigación relacionadas con menores de edad presuntamente involucrados en delitos de alto impacto, mientras que otras 12 continúan en proceso de integración, informó el fiscal general Carlos Torres Piña.
Durante una rueda de prensa, el titular de la institución explicó que hasta hace algunos meses prácticamente no se judicializaban expedientes contra adolescentes, situación que comenzó a cambiar a partir de agosto mediante una reestructuración interna y la reasignación de personal especializado.
Carlos Torres Piña fiscal General señaló que las investigaciones están relacionadas principalmente con homicidios, portación de arma de fuego y actividades vinculadas con la distribución de drogas.
El fiscal reconoció que anteriormente una de las razones por las que no se avanzaba en este tipo de casos era la carga de trabajo y las limitaciones legales derivadas de las sanciones aplicables a menores de edad, lo que en ocasiones permitía que recuperaran su libertad en poco tiempo.
Sin embargo, sostuvo que la institución optó por impulsar estos procesos judiciales al considerar que muchos adolescentes son utilizados por grupos criminales para cometer delitos graves.
“Ese joven que tiene varios homicidios va a seguir cometiendo homicidios o al final va a terminar asesinado”, expresó el fiscal al justificar la estrategia de judicialización, al señalar que el objetivo es que los adolescentes enfrenten las consecuencias legales de sus actos y, al mismo tiempo, tengan acceso a procesos de reinserción dentro de los centros especializados para menores.
Torres Piña agregó que esta problemática también motivó la creación del programa preventivo “Desconéctate, Reconéctate”, mediante el cual la Fiscalía busca alertar a jóvenes y familias sobre los riesgos de las adicciones, el reclutamiento por parte de grupos criminales, el sicariato y la distribución de drogas.
Indicó que, aunque las labores preventivas no forman parte de las funciones sustantivas de la institución, se decidió impulsar estas acciones ante el incremento de casos en los que adolescentes son captados por la delincuencia organizada.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la comunicación entre padres e hijos para detectar oportunamente factores de riesgo y evitar que más jóvenes sean involucrados en actividades ilícitas.