Desde el jueves, comenzaron a colocarse estructuras metálicas de hasta tres metros de altura para proteger recintos como el Palacio Nacional.
Ciudad de México. En la víspera del Día Internacional de las Mujeres, el Gobierno de la Ciudad de México instaló vallas metálicas en edificios del Centro Histórico y anunció una iluminación especial en el Zócalo, donde concluirá la movilización del domingo 8 de marzo.
Desde el jueves, comenzaron a colocarse estructuras metálicas de hasta tres metros de altura para proteger recintos como el Palacio Nacional, sede del Gobierno de Claudia Sheinbaum, y otros edificios del primer cuadro de la ciudad, según reportes de medios locales.
Las vallas rodean las fachadas de estos inmuebles y reducen parcialmente el espacio disponible en la Zócalo de la capital mexicana, la mayor plaza pública del país, aunque la plancha permanecerá abierta para la llegada de la marcha.
Además, este año, el Zócalo tendrá también una iluminación monumental en color morado, en referencia al movimiento feminista, como parte del programa cultural 'Tiempo de Mujeres' del gobierno de Ciudad de México, encabezado por la alcaldesa Clara Brugada.
La intervención contempla iluminación en edificios públicos, desde el sábado 7, y un mensaje proyectado en la plancha: "Mujeres, siempre vivas, siempre libres, siempre iguales".
Se trata además de la primera iluminación instalada con motivo del 8M, ya que este tipo de intervenciones suelen realizarse en efemérides o celebraciones como el Grito de Independencia o el Día de Muertos.
Así, la movilización feminista —convocada desde las 11:00 hora local (18:00 GMT) en la Glorieta de las Mujeres que Luchan en la céntrica avenida Reforma— llegará al Zócalo marcada por dos elementos visibles: las vallas metálicas resguardando edificios y la iluminación conmemorativa por el 8M.
El blindaje con estructuras metálicas se ha convertido en una medida recurrente en los últimos años durante las protestas feministas en México, con el argumento oficial de proteger edificios históricos y evitar confrontaciones.
La medida se volvió frecuente desde el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), y suele generar críticas de organizaciones feministas que consideran que las vallas "protegen los edificios más que a las mujeres".
La presidenta Sheinbaum ha defendido la instalación de estos cercos en años recientes al señalar que buscan evitar enfrentamientos y proteger tanto a las manifestantes como a los inmuebles históricos durante las movilizaciones.
El blindaje de edificios públicos también se ha reportado en otros estados del país, como Jalisco (oeste) y Nuevo León (norte), ante las movilizaciones previstas por el 8M en México, un país con alrededor de 10 mujeres asesinadas al día.