Así como a nuestros antepasados les tocó transitar los grandes retos de sus tiempos, nos toca a nosotros meditar, cuestionarnos, pero sobre todo dialogar en comunidad, para preservar viva la creatividad

Marisa Barbosa Serrato

La semana pasada frente al aula estuve explicando brevemente sobre los inicios de la disciplina de las Relaciones Internacionales, todo partió de estar revisando las noticias internacionales, como es la costumbre de cualquier internacionalista, el mantenerse constantemente informado.

Honestamente hay noticias que cuesta trabajo analizarlas frente a clase, noto como me exijo y les pido que imaginemos en equipo, nuevos caminos de organización que eventualmente puedan generar procesos de paz y estabilización en la sociedad.

Igualmente, me parece fundamental no dejar que la desilusión se arraigue en el pensamiento, pero sobre todo en nuestros corazones ya que, me encuentro frente a las y los futuros internacionalistas que cuando les toque, tendrán también, que acompañar a la juventud - y a la sociedad- para imaginar de qué manera se pueda llegar a solucionar las grandes problemáticas que aquejen a la humanidad en su momento.

Les conté que la primera teoría de las Relaciones Internacionales: la Teoría Idealista, fue pensada durante el contexto de la Primera Guerra Mundial 1914- 1918, en ese momento en 1919 justo cuando nace la carrera de Relaciones Internacionales, todavía se le llamaba “La Gran Guerra”.

Este conflicto bélico fue uno de los grandes traumas principalmente para los europeos, ya que nunca se imaginaron que la guerra fuera a durar tanto tiempo y mucho menos, que dejara tantos millones de muertes, una de las razones por las cuales duró más de lo que se esperaba fue sin duda por los avances tecnológicos en materia militar, por primera vez se utilizaron tanques de guerra, ametralladoras, aviones incluso armamento químico.

Durante estos años terribles de guerra la y los académicos estuvieron tratando de entender de que manera desde la teoría, podrían ayudar en la resolución de estos grandes conflictos y tomando múltiples ideas tanto antiguas como presentes, consideraron una de las grandes reflexiones de la humanidad: el ser humano es perfectible, es decir, que tenemos la capacidad de perfeccionarnos, de ser mejor.

La esperanza de que el ser humano a través de valores y principios puede tener la posibilidad de mejorar su consciencia y eventualmente sus acciones, es la idea, que se convierte en la luz al final del pasillo ya que, si el ser humano puede mejorar, también las instituciones que conforma y el Estado.

Esta teoría será la matriz que años después le de vida a la Organización de las Naciones Unidas ( ONU) , a la conceptualización revolucionaria de los Derechos Humanos y al Derecho Internacional tanto público como privado, grandes e innegables avances que logró la humanidad al decidir trabajar partiendo, como por ejemplo, de la emblemática frase de Benito Juárez “ Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, orgullosamente esta frase, actualmente se encuentra grabada en uno de los muros de mármol que dan acceso a la sala de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)

Dinastías, imperios, ideas, la propia tierra se ha modificado y seguimos como especie tratando de resolver, maso menos las mismas problemáticas, la igualdad entre las y los individuos, la erradicación de las injusticias, pero, sobre todo: ¿Cómo poder organizarnos socialmente para crear y mantener un ambiente en armonía en donde podernos desarrollar como humanidad?

Así como a nuestros antepasados les tocó transitar los grandes retos de sus tiempos, nos toca a nosotros meditar, cuestionarnos, pero sobre todo dialogar en comunidad, para preservar viva la creatividad, la cual es fundamental para imaginar nuevas formas, nuevas soluciones y nuevas ideas para resolver y transitar las problemáticas que nos toca enfrentar a nuestra generación, al final del día, la idea de que el ser humano puede ser mejor, generó todo un orden internacional quizás es momento de cambiarlo nuevamente.