Lázaro Cárdenas, Michoacán

El dolor, la incredulidad y el luto se apoderaron este martes del puerto de Lázaro Cárdenas, luego que un estudiante de apenas 15 años, perpetrara un ataque armado al interior de una preparatoria, privando de la vida a dos trabajadoras del plantel.

Desde las primeras horas del día, alumnos, padres de familia, docentes y vecinos comenzaron a congregarse afuera de la institución educativa, ubicada sobre la calle Francisco Villa, en el centro de la ciudad.

Entre veladoras, flores y mensajes de despedida, recordaban a Tatiana, recepcionista del plantel, y a María del Rosario, coordinadora académica, ambas descritas como personas cercanas, queridas y comprometidas con la comunidad escolar.

De acuerdo con los primeros reportes, el agresor, identificado como Omar, llegó esa mañana a la escuela preparatoria Antón Makárenko fuera de horario, por lo que no se le permitió el acceso. Molesto, se retiró del lugar y se dirigió a su domicilio, ubicado en las inmediaciones de la entrada al puerto.

Ahí, presuntamente grabó un video manipulando un arma larga tipo AR-15. Posteriormente, ocultó el rifle en un estuche de guitarra y regresó al plantel.

Antes de ingresar, el menor se detuvo en una tienda cercana donde compró un cigarro. Minutos después, tocó la puerta de la escuela. Fue Tatiana quien le abrió y, siguiendo el protocolo, lo canalizó con la coordinadora académica para determinar si podría ingresar a clases.

Sin embargo, tras recibir nuevamente una negativa, el joven abrió el estuche, sacó el arma y disparó contra María del Rosario. En un intento por evitar que huyera, Tatiana cerró la puerta principal, pero el agresor le disparó a corta distancia, hiriéndola de muerte.

Las detonaciones provocaron pánico entre alumnos y personal docente, quienes de inmediato solicitaron ayuda al número de emergencias 911. En cuestión de minutos, arribaron elementos de los tres órdenes de gobierno, así como paramédicos.

Al ingresar al plantel, los policías lograron someter y detener al menor, asegurándole el arma larga y al menos 40 cartuchos útiles. Fue trasladado bajo custodia a la Fiscalía del Estado, donde se determinará su situación jurídica.

El plantel quedó bajo resguardo de las autoridades, en tanto que la comunidad educativa permanece consternada.

Estudiantes, aún en shock, señalaron que convivían diariamente con las víctimas y no logran comprender el motivo del ataque. Vecinos también expresaron su incredulidad, asegurando que tanto las trabajadoras como el propio menor eran conocidos en la zona.

De manera extraoficial, ha trascendido que el padrastro del adolescente podría ser integrante de una corporación federal, lo que abre una línea de investigación sobre el origen del arma utilizada.

La Fiscalía continúa con las indagatorias para esclarecer los hechos, determinar responsabilidades y conocer cómo el menor tuvo acceso a un arma de alto poder.

Mientras tanto, la escuela permanecerá cerrada de manera indefinida. Afuera, las veladoras siguen encendidas, como testimonio del dolor de una comunidad que hoy exige respuestas… y justicia.