Morelia, Mich. | Asaid Castro/ACG.- Entre incienso, procesiones y playas abiertas, Michoacán se alista para una de sus temporadas más importantes: la Semana Santa, donde la fe convive con la oferta cultural y turística en una agenda que supera las 700 actividades en todo el estado.
Durante la presentación de eventos en la Secretaría de Turismo, el titular Roberto Monroy García destacó que esta temporada no solo representa tradición religiosa, sino también una oportunidad para fortalecer la llegada de visitantes y detonar la economía local en las siete regiones de la entidad.
“Hay una cantidad de viacrucis, de lavatorios y de expresiones propias de la Semana Santa, pero también una parte recreativa muy importante”, señaló el funcionario, al subrayar que la oferta incluye desde balnearios en Tierra Caliente hasta las playas del estado, que, aseguró, se encuentran en condiciones óptimas para recibir turismo.
Entre los eventos más representativos se encuentra el Tianguis Artesanal de Domingo de Ramos en Uruapan, considerado el más grande de América Latina en su tipo, así como la Procesión del Silencio en Morelia, que este año cumple 50 años como una de las manifestaciones de fe más importantes del país.
A la par, el estado ha reforzado su estrategia de promoción en aeropuertos y destinos clave como Jalisco, Guanajuato y Ciudad de México, con el objetivo de atraer a más visitantes en esta temporada. La expectativa, según Monroy García, es superar los 700 mil turistas durante Semana Santa y Pascua, con una derrama económica superior a los mil millones de pesos.
La apuesta, explicó, es clara: consolidar a Michoacán como un destino integral donde conviven tradición, gastronomía, naturaleza y cultura. En medio de incienso, arena y caminos llenos de historia, la entidad se prepara para recibir a quienes buscan algo más que descanso: una experiencia que también se vive con los sentidos.
