Morelia, Mich. | Redacción.- Cinco de cada diez adolescentes reclutados por el crimen organizado en México ingresan entre los 14 y 16 años, mientras que entre 30 mil y 40 mil menores son captados anualmente, de acuerdo con Reinserta, en tanto que REDIM estima que entre 145 mil y 250 mil están en riesgo de ser cooptados.
El 70 por ciento de los casos ocurre a través de familiares o personas cercanas, según la investigación de REDIM y el Centro de Estudios Sociales Antonio Montesinos (CAM), lo que evidencia que el reclutamiento se desarrolla dentro de los entornos inmediatos de niñas, niños y adolescentes.
Datos presentados en el foro sobre niñez expuesta a la violencia indican que la captación puede iniciar desde los 9 a 11 años, mientras que seis de cada diez menores reclutados ya consumían drogas entre los 11 y 15 años antes de su incorporación.
Los menores son utilizados en funciones como vigilancia, venta de drogas o mensajería, aunque también son adiestrados para actividades de mayor riesgo, como desaparición de cuerpos o ejecución de homicidios, según información de organizaciones civiles.
El fenómeno se ha documentado en al menos 18 entidades federativas, entre ellas Baja California, Chihuahua, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Guerrero y Michoacán, donde esta última ocupa el noveno lugar en la lista de adhesión de menores al crimen organizado.
Factores como la violencia intrafamiliar, el abuso, la pobreza y la deserción escolar inciden en el reclutamiento, además de la manipulación psicológica mediante promesas de dinero, pertenencia o amenazas contra las familias.
Organismos y especialistas advierten que la falta de un registro oficial específico impide dimensionar el problema, mientras que la ausencia de políticas públicas efectivas mantiene condiciones que facilitan la captación de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos.
