Morelia, Michoacán
Michoacán enfrenta una de las expresiones más crudas de la violencia: el desplazamiento forzado de familias que se ven obligadas a abandonar sus hogares.
La entidad registra un porcentaje de 2.1% de hogares afectados por inseguridad delictiva o violencia, por encima de la media nacional de 1.5%, mientras que Apatzingán ocupa el séptimo lugar estatal, con 3.88% de hogares que reportaron al menos un integrante desplazado, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La medición comprende el periodo de octubre de 2020 a octubre de 2025 y permite dimensionar el impacto de la violencia en las familias que deben abandonar su lugar de residencia para buscar condiciones de mayor seguridad.
Más de 28 mil hogares afectados por inseguridad o violencia
En Michoacán, 28 mil 300 hogares, integrados por aproximadamente 90 mil 900 personas, reportaron al menos un integrante que experimentó desplazamiento forzado interno por inseguridad delictiva o violencia durante el periodo analizado.
Por separado, el INEGI contabilizó 5 mil 200 hogares, conformados por 17 mil 400 personas, que experimentaron desplazamiento debido a catástrofes naturales o de origen humano.
Tumbiscatío encabeza la lista municipal
La relación de municipios con mayor porcentaje de hogares afectados por desplazamiento forzado por inseguridad es encabezada por Tumbiscatío, con 16.44%; Tepalcatepec, con 12.74%, y Aguililla, con 9.04%.
Les siguen Chinicuila, con 6.46%; Tuzantla, con 6.31%, y Coahuayana, con 3.92%.
Apatzingán se ubica en la séptima posición, con 3.88%, seguido de Tarímbaro, con 3.77%; Buenavista, con 3.64%, y Morelia, con 3.41%.
Otros municipios también registran hogares afectados: Zamora presenta 2.80%; Uruapan, 2.64%, y Zitácuaro, 2.14%.
Michoacán, por encima del promedio nacional
Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 colocan a Michoacán por encima del promedio nacional en la proporción de hogares afectados por desplazamiento debido a inseguridad delictiva o violencia.
El fenómeno tiene consecuencias que van más allá del cambio de residencia: puede implicar la pérdida de vivienda, fuentes de ingreso, acceso a servicios y redes familiares y comunitarias, además de la ruptura de la vida cotidiana.
En Apatzingán, el porcentaje registrado coloca al municipio entre los diez con mayor proporción de hogares afectados en el estado, mientras que las cifras estatales muestran la dimensión de una problemática que obliga a miles de familias a buscar otro lugar para vivir.