Morelia, Mich. | Asaid Castro/ACG.- Las láminas ya no cubren chozas. Permanecen dobladas sobre la tierra junto a tablas, lonas y pedazos de madera esparcidos por el predio. Entre los restos aún sobresalen algunas camas, cobijas y pertenencias que no alcanzaron a ser retiradas. Donde hace unas semanas se levantaban decenas de viviendas improvisadas, este martes volvió a abrirse el terreno agrícola del Internado La Huerta.
Integrantes de la comunidad y exalumnas del plantel realizaron el retiro de las construcciones instaladas de manera irregular sobre el predio, con el acompañamiento de elementos de Policía Morelia y la presencia de personal de la Fiscalía General del Estado, que mantiene una investigación relacionada con la ocupación del espacio.
El desalojo ocurrió luego de que, hace alrededor de un mes y medio, docentes, exalumnas, vecinos y padres de familia denunciaran públicamente la ocupación de las aproximadamente 14 hectáreas que históricamente han servido para las prácticas agrícolas del Internado La Huerta, institución que cumplirá cien años en octubre. En ese momento estimaban alrededor de 60 chozas; este martes, integrantes de la comunidad señalaron que el asentamiento ya rondaba las 100 viviendas improvisadas.
Dos posturas frente al mismo terreno
Quienes participaron en el retiro de las viviendas sostuvieron que la acción buscó proteger el patrimonio de la institución y no apropiarse del predio.
«No somos propietarios, pero nos une un sentido y un amor a esta escuela. No peleamos para nosotros, peleamos para la institución», señaló una de las exalumnas, quien agregó que corresponderá a las autoridades determinar jurídicamente la situación del terreno.
Asimismo, afirmaron que antes del retiro se dio tiempo para que las familias sacaran sus pertenencias, por lo que muchas de las chozas ya se encontraban prácticamente vacías cuando comenzaron las labores.
Durante el operativo todavía permanecían algunas familias en el lugar. Una madre aguardaba junto a su hija frente a la estructura donde habitaba, mientras una mujer de la tercera edad observaba el retiro de las viviendas. Ella aseguró que en el asentamiento vivían familias completas y personas adultas mayores.
Una de las mujeres desalojadas manifestó sentirse impotente por perder el espacio donde vivía. «¿Ahora dónde me voy a llevar mis maderitas?, ya me las tumbaron», expresó mientras observaba cómo retiraban la estructura que ocupaba.
Con el retiro de las estructuras, el predio volvió a quedar libre de las construcciones que en las últimas semanas habían ocupado una parte de los terrenos agrícolas del Internado La Huerta, mientras será la autoridad competente la que continúe con las investigaciones y determine la situación legal del inmueble.
