Morelia, Michoacán
En un mensaje con fondo político y tono directo, Alfonso Martínez Alcázar colocó el dedo en la llaga: la crisis de seguridad que vive el país no es casualidad, sino resultado de años de “relajamiento, colusión y complicidad” de las autoridades.
Desde el Centro Administrativo de Morelia (CAM), tras la entrega de equipo y uniformes a la Policía Morelia, el alcalde no solo habló a sus elementos —a quienes pidió reforzar su autocuidado ante el riesgo que implica portar uniforme—, sino que lanzó un posicionamiento más amplio: México sigue sin atender el eslabón más básico de la seguridad, los municipios.
“La seguridad es el principal problema que le preocupa a los mexicanos”, afirmó, al referirse a la reciente reunión nacional de alcaldes panistas, donde —dijo— quedó claro que la crisis es generalizada y estructural.
En ese contexto, Martínez defendió el modelo de Morelia como una excepción que empieza a marcar ruta. Presumió que tanto la justicia cívica como la policía de proximidad han sido replicadas en otras ciudades, al igual que su sistema de videovigilancia, que —aseguró— ya llegó incluso a la Ciudad de México.
El contraste lo puso en cifras: mientras a Morelia le ofrecían un sistema de 600 cámaras por 300 millones de pesos, el municipio instaló mil 800 con apenas 24 millones. “Es un ahorro multimillonario que hoy se está replicando en todo el país”, sostuvo.
Pero más allá de los números, el mensaje fue político: si no se fortalece a las policías municipales, cualquier estrategia nacional será insuficiente.
“Mandar fuerzas federales a lugares que no conocen es limitado. Los que saben dónde está cada colonia, cómo llegar y cómo reaccionar son los policías locales”, argumentó. Sin respaldo económico ni programas federales —añadió— los municipios enfrentan solos la carga de la seguridad.
En medio del debate nacional, el alcalde también defendió los resultados de su administración. Aseguró que Morelia mejoró 16% en percepción de seguridad, de acuerdo con el INEGI, y sostuvo que su corporación está entre las mejor evaluadas del país.
Sobre delitos como la extorsión, atajó: no es una constante en la capital, aunque reconoció que ningún municipio está exento. “Estamos atentos a cualquier denuncia”, dijo, al referirse a un video que circula en redes.