Morelia, Michoacán
Más que un problema, el recorte presupuestal de poco menos de un millón de pesos que podría aplicarse al Congreso de Michoacán podría ser una oportunidad para los trabajadores de base sindicalizados, considera el líder del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Legislativo del Estado (STASPLE), Rogelio Andrade Vargas.
En entrevista, el líder sindical explicó que tiene confianza en que el personal de base no se verá afectado con el recorte presupuestal que derivaría de la aprobación del llamado “Plan B” de Presidencia de la República, que establece que los congresos locales no pueden exceder en presupuesto el .7 por ciento del recurso estatal.
Esto, porque en charlas con los diputados de Morena Juan Pablo Celis y Fabiola Alanís, presidentes del Comité de Administración y Finanzas y de la Junta de Coordinación Política respectivamente, le han explicado que quienes se verán afectados son los 400 prestadores de servicios, que fungen como eventuales. Es decir, el personal que llega con los legisladores cada Legislatura y cumplen funciones de asesores, entre otras cosas, y en teoría, se van cuando concluyen los tres años.
“Yo creo que es una buena oportunidad para nosotros, ya que hemos estado profesionalizando a muchos de nuestros compañeros, tenemos convenios con diferentes instituciones, hemos logrado que se titulen más de 60 trabajadores como abogados y contadores fundamentalmente. Entonces, yo creo que dentro del propio sindicato puede haber trabajadores que cumplan funciones importantes aquí en el Poder Legislativo”, manifestó.
Rogelio Andrade reconoció que no podrían cumplir con las funciones de un asesor sin un nombramiento, al menos no oficialmente, pero sí en la práctica, pues tienen la preparación y tan es así, que ya hay trabajadores que tienen nombramientos en otras áreas pero fungen como secretarios técnicos en comisiones.