Morelia, Michoacán/Asaid Castro/ACG

Lo que debería ser un espacio público cuidado y digno para quienes transitan diariamente por el Distribuidor Vial Mil Cumbres, se ha convertido también en un reflejo de la poca responsabilidad ciudadana. Entre jardineras, banquetas, mobiliario y áreas de uso común, la basura aparece prácticamente por todos lados.

Basta recorrer el distribuidor para encontrar botellas de PET, bolsas, envolturas y otros residuos tirados entre la vegetación y a los costados de las estructuras. Ni las jardineras se salvan: los desperdicios terminan entre las plantas y sobre los espacios que fueron acondicionados para mejorar la imagen urbana de esta zona.

“Faltan recipientes, luego los vendedores de aquí ponen bolsas para depositar la basura, pero eso no justifica que quienes la tiran no se la puedan llevar”, consideró el señor Luis que caminaban por la zona, y que el problema también parte de los propios ciudadanos.

La escena se repite en las coladeras, rejillas, espacios entre el mobiliario urbano y hasta en las áreas de juegos. Los residuos que son arrojados directamente al piso terminan acumulándose en estos puntos, además de afectar la imagen del lugar y representar un problema cuando las lluvias arrastran la basura hacia los sistemas de drenaje.

Mantener limpia Morelia no puede ser responsabilidad únicamente de quienes realizan labores de limpieza. También implica que quienes utilizan sus calles, parques y espacios públicos dejen de considerar la vía pública como un lugar para tirar lo que ya no necesitan.