México evita aranceles de Trump, logrando un alivio económico significativo en un entorno comercial desafiante.
En un cambio inesperado en la política comercial de Estados Unidos, el presidente Donald Trump anunció el 2 de abril su estrategia de aranceles recíprocos, una medida que sacude el comercio global. Sin embargo, México y Canadá lograron evitar estas tarifas, ya que no imponen aranceles a las exportaciones estadounidenses.
Desde la Casa Blanca, Trump proclamó el día como el “Día de la Liberación”, afirmando que su intención es corregir lo que considera un comercio desleal contra EE.UU. “Hoy es uno de los días más importantes en la historia de América”, declaró, enfatizando que su plan traerá de vuelta empleos e industrias al país.
Aunque México no se vio afectado, sigue en la mira del mandatario, quien nuevamente calificó el T-MEC como “el peor acuerdo comercial de la historia”.
No obstante, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, reafirmó su compromiso con el tratado y destacó la importancia de la cooperación trilateral para fortalecer la economía regional.
Los nuevos aranceles, de hasta 25% sobre productos clave como acero y aluminio, entraron en vigor de inmediato, pero México logró esquivar el golpe, lo que representa un alivio significativo para su economía. Sheinbaum atribuyó esta exención al diálogo constante y a la estrategia comercial de su gobierno.
Mientras tanto, China fue el país más afectado con tarifas del 34%, seguido por Japón y Corea del Sur (25%), y la Unión Europea (20%). Otros socios como Taiwán y Vietnam enfrentan impuestos del 32% y 46%, respectivamente.
La incertidumbre afectó los mercados financieros, y el peso mexicano se depreció un 1.7% en la última semana. No obstante, México celebra su exclusión de los aranceles como una victoria clave en un panorama comercial cada vez más incierto.