Morelia, Michoacán

Diálogo y negociación con las comunidades indígenas, respeto a sus usos y costumbres, y espacios para un análisis amplio se precisan para llevar a cabo la consulta sobre la iniciativa para la ley general de derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos, a cargo de la Federación, a través del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (Inpi), afirmó el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla.

Esto, luego de la suspensión de los foros realizados en Pátzcuaro y Cheranástico, realizada recientemente por integrantes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM).

En conferencia de prensa, detalló que consultar a las comunidades indígenas no se deben limitar a fotos y asambleas, sino que debe propiciarse un diálogo de alto nivel, que incluya a todas las comunidades, y respete sus usos y costumbres.

Además, se precisa de la inclusión en el padrón nacional de pueblos indígenas de la totalidad de las comunidades originarias en el estado, ya que el reclamo del sector es que aún están excluidas alrededor de 190.

Refirió Ramírez Bedolla que la iniciativa es un documento muy amplio, con más de 400 artículos, por lo que es necesario que se establezcan los tiempos y los espacios suficientes para celebrar un análisis a satisfacción de las comunidades originarias.

Recordó que, al ser una propuesta de origen y naturaleza federal, el gobierno de la entidad no tiene participación en el mismo.

No obstante, se dijo en la disposición de llevar a cabo acercamientos con las áreas gubernamentales y con las comunidades indígenas.

Recientemente, integrantes del CSIM irrumpieron en foros y asambleas informativos celebrados en Pátzcuaro y Cheranástico, con el propósito de dar a conocer la propuesta de ley general de derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos.

El motivo fue, según los quejosos, que no se ha garantizado una consulta previa, libre, informada y vinculante, con lo que consideraron el proceso como una imposición o simulación que no respeta sus sistemas normativos internos.