Claudia Sheinbaum anuncia un plan de justicia para el pueblo purépecha, pero sin detallar plazos ni mecanismos.
Paracho, Michoacán.- En un discurso cargado de anécdotas personales, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció el inicio del llamado ‘Plan de Justicia para el Pueblo Purépecha’, sin precisar plazos, presupuestos ni mecanismos concretos de evaluación.
Durante su intervención Shienbaum Pardo destacó su regreso a esta comunidad michoacana, 42 años después de su primera visita como estudiante universitario, evocando su experiencia juvenil como una especie de génesis de su conciencia social.
“Pensábamos que veníamos a enseñar, pero la verdad es que desde entonces y hasta ahora venimos a aprender del pueblo purépecha”, dijo.
Pero aprovechó la anécdota para explicar su propuesta en los ideales de la llamada ‘Cuarta Transformación’, y más allá del tono emotivo del mensaje, el anuncio dejó dudas sobre su alcance real y operatividad.
El plan, según lo descrito, buscaría atender necesidades en educación, salud, vivienda, cultura, seguridad y medio ambiente, pero no se presentó diagnósticos ni metas cuantificables.
“¿Qué significa un plan de justicia? Significa darle al pueblo purépecha lo que durante muchísimos años se les arrebató”, comentó, sin detallar cómo se repararán esas deudas históricas ni con qué recursos.
También evitó referirse a conflictos territoriales vigentes y a los desafíos de seguridad que enfrentan muchas comunidades indígenas de Michoacán, incluyendo el autogobierno y la violencia vinculada al crimen organizado.
La presidenta de México optó por destacar la participación del como coordinador del plan, sin aclarar si se consultará a las autoridades tradicionales de cada comunidad o si habrá procesos vinculantes.
“¿Quién coordina este plan de justicia? Los que ustedes deciden”, declaró, dejando la responsabilidad en manos de los propios pueblos, pero sin compromisos claros desde el gobierno.
Programas sociales emblemáticos
Junto al plan, la presidenta reiteró sus tres programas sociales emblemáticos: El primero llamado ‘Pensión Mujeres Bienestar’ , destinado a mujeres de 60 a 64 años, como reconocimiento a su trabajo no remunerado en los hogares; el segundo consiste en becas universales para estudiantes de educación básica, que comenzarán con secundaria y se extenderán a preescolar y primaria, y el tercero, titulado ‘Salud Casa por Casa’ que contempla visitas médicas domiciliarias y la instalación de farmacias comunitarias.
Todos ellos fueron presentados como logros inéditos, aunque en los hechos representan ampliaciones de políticas ya existentes desde el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“Sin maíz no hay país”, dijo, al referirse a un nuevo programa para impulsar la autosuficiencia alimentaria, sin mencionar los retos estructurales del campo mexicano.
A pesar de que en su discurso Sheinbaum insistió en que su gobierno “jamás traicionará al pueblo”, el acto estuvo cargado de promesas generales, más que de concretas.
“Vamos a regresar a Cheranástico para ver cómo va el programa de justicia del pueblo purépecha”, prometió, sin establecer fechas ni criterios de evaluación.